Rosa Alba

fresca, limpia, con notas cítricas y verdes y algo almizclada

La rosa alba, cuyo nombre botánico es Rosa × alba L, también es conocida como rosa blanca, y es una de las variedades más antiguas dentro del universo de las rosas, con innumerables hibridaciones y variedades botánicas. No todas las rosas permiten extraer su aceite esencial en cantidad suficiente para ser utilizadas en perfumería, de ahí que las variedades más empleadas tradicionalmente son la rosa damascena y la rosa centifolia.

La rosa alba, es un híbrido histórico, originado a partir de cruces entre la rosa damascena y la rosa canina. Se conoce desde el siglo XV y desde entonces ha sido apreciada por la suavidad de su aroma y la delicadeza de sus flores blancas o ligeramente rosadas.

Sus flores nacen en forma de ramillete durante el verano y desprenden un perfume refinado, luminoso y muy natural, alejado de las rosas más opulentas o empolvadas. Su perfil olfativo es fresco, limpio y elegante, con facetas cítricas y verdes suavemente almizcladas que la diferencian de otras rosas más densas o melosas.

Debido a su bajo rendimiento, no es habitual que la rosa alba se utilice como ingrediente natural, en perfumería su olor es recreado por los perfumistas. Aporta frescura, transparencia y una sensación de rosa limpia y etérea en las composiciones florales.

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