
El otoño huele a hojas secas, a petricor, a castañas asadas, a café y a las primeras chimeneas encendidas.
Es una época que te invita a usar perfumes más cálidos y envolventes: composiciones amaderadas, con notas de sándalo, cedro o vetiver; acordes especiados, ambarados o balsámicos; y también aquellas fragancias gourmand con notas de vainilla, canela o haba tonka que nos resultan especialmente reconfortantes.
Si quieres conocer más sobre los perfumes de esta estación, te invitamos a leer nuestro artículo sobre las notas olfativas y las fragancias más características del otoño.