¿A qué huele el silencio, la música o el agua?
En perfumería, convertir determinados conceptos los en una fragancia es un ejercicio de imaginación, interpretación y creatividad. Cada perfumista los traduce y recrea desde su propia mirada, sus vivencias y su sensibilidad, porque un mismo concepto puede despertar sensaciones muy diferentes. Cuando se trata de poner olor a lo abstracto, no existe una única respuesta.
En esta píldora, Ane Ayo, Académica del Perfume «Sillón Peonía» y perfumista en dsm-firmenich, nos explica cómo la perfumería convierte conceptos intangibles en experiencias olfativas.