CISTUS

Cistus

sensual, almizclado y cálido 

El cistus, conocido botánicamente como cistus ladanifer, es una planta mediterránea de la familia de las cistáceas, muy ligada a los paisajes secos y soleados del sur de Europa.

El aceite esencial de jara, también conocido como aceite esencial de cistus, se obtiene de sus hojas y ramas, mediante destilación.

El aceite esencial de cistus presenta un perfil más seco, herbal y terroso que el absoluto de ládano, mucho más denso, oscuro y resinoso, del que os hablamos en el próximo post.

Su salida es intensa y penetrante, con un carácter muy particular que se reconoce fácilmente desde el primer instante. De hecho, es una materia prima con tanta personalidad que puede dominar las primeras fases de una composición olfativa.

Su olor combina facetas ambaradas, balsámicas y de cuero, junto con matices animálicos y almizclados que aportan calidez y profundidad. En algunos casos aparecen también notas verdes y terpénicas, responsables de ese efecto ligeramente medicinal que puede percibirse en su apertura.

El cistus es un ingrediente extremadamente tenaz y difusivo, que permanece presente durante toda la evolución del perfume, acompañando y dando estructura a la fragancia. Su gran capacidad fijadora lo convierte en un aliado para prolongar la duración de las composiciones.

Tradicionalmente, el aceite esencial de cistus se utiliza para enriquecer familias olfativas como fougère y ambarada, las composiciones de cuero y los acordes resinosos. Es una materia prima profunda y envolvente, capaz de aportar un carácter misterioso, cálido y casi hipnótico.

Para más curiosidades sobre la jara, no te pierdas nuestro artículo completo 

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