La Academia del Perfume abre el año 2026 con una nueva sesión de los Viernes del Perfume, una cita que inaugura además un miniciclo dedicado a las materias primas, en el que los Académicos de Número comparten el ingrediente que da nombre a su sillón simbólico. En la primera de estas sesiones conocemos los usos e historia del sándalo en perfumería de la mano de Gregorio Sola, Académico de Número “Sillón Sándalo” en nuestra Academia del Perfume y perfumista senior de Puig.
Un árbol singular: lento, resistente y lleno de historia
El sándalo tiene su origen en la India, especialmente en la zona de Mysore, puede alcanzar entre 10 y 20 metros, es de hoja perenne, y produce unos frutos azulados violáceos que atraen a los pájaros, responsables de dispersar sus semillas.
El proceso de crecimiento del sándalo es tan fascinante como lento pues cuando la semilla cae al suelo y empieza a desarrollar raíces, busca las raíces de otras plantas para poder crecer, es decir, es hemiparasitario. ¿Sabías que su tronco ensancha aproximadamente 2 centímetros al año? Esto explica por qué, para su uso en perfumería, el árbol necesita tener al menos 30 años. A esa lentitud de crecimiento se suma otro rasgo extraordinario: es una madera tan dura que ni siquiera las termitas pueden comérsela, salvo su corteza.
Qué sándalo se usa en perfumería (y por qué no todos son iguales)
Gregorio Sola explica que existe mucha confusión alrededor de este ingrediente, ya que no todas las especies ofrecen la misma calidad ni el mismo perfil olfativo.
El sándalo más preciado en perfumería es el Santalum album, también conocido como Macasar, considerado el de mejor calidad. Existen otras especies como el Santalum spicatum, Santalum austrocaledonicum, Santalum lanceolatum o Santalum Osiris. Algunas variedades no se usan perfumería.
La molécula clave de este ingrediente es el santalol, responsable de buena parte de su identidad olfativa y, también, del interés científico que ha despertado en los últimos años.
Un ingrediente sagrado: dioses, ritos y fuego
El sándalo ha acompañado a la humanidad desde hace milenios, se ha utilizado desde hace 5.000 años y tuvo usos tan valiosos como el embalsamamiento de momias en Egipto.
Antes de su llegada a la perfumería moderna, el sándalo ya tenía un papel esencial en la cultura india: se utilizaba en ofrendas a los dioses, en ceremonias, en la elaboración de attars y en piras funerarias.
Aunque cuando hablamos de sándalo nos viene a la mente su uso en perfume, es interesante reseñar que la industria del perfume ocupa el tercer lugar entre los diferentes usos del sándalo, por delante está el uso tradicional y cultural como rituales, ofrendas, ceremonias, incluso construcciones religiosas y su uso en productos como el tabaco de mascar en India.
Su madera, por ser tan dura y olorosa, también se ha usado tradicionalmente para construir templos o tallar figuras, pues su aroma se entendía como un puente para el acercamiento a lo sagrado.
Un ingrediente regulado: proteger lo que tarda décadas en crecer
La sesión también pone el foco en un aspecto crucial: la sostenibilidad.
Gregorio Sola explica que, para evitar el agotamiento del recurso, tanto el gobierno indio como el australiano establecieron regulaciones estrictas. En India, además, existe un dato especialmente llamativo: el gobierno es propietario de todos los árboles de sándalo que existen en el país.
En este contexto, Sola menciona una norma que ilustra la extrema protección del árbol: en India, no se puede cortar un sándalo hasta que muere, lo que puede ocurrir alrededor de los 80 años.
Gregorio destaca que la sostenibilidad del sistema pasa por consumir sándalo, pero al mismo tiempo replantar y reforestar, para que en el futuro se pueda seguir disfrutando de esta materia prima.
El corazón del sándalo: dónde está el aroma
A nivel técnico, el perfumista explica que lo que se utiliza en perfumería no es cualquier parte del árbol, sino el corazón del tronco, la parte central más oscura, donde se concentra el aceite esencial.
En cuanto a su cultivo, describe un método muy específico: las plantaciones se realizan a partir de semillas, y alrededor de ellas se colocan plantas auxiliares para facilitar que el árbol se conecte con sus raíces. Cuando el árbol alcanza aproximadamente un metro y medio, se trasplanta, y posteriormente se lleva a un entorno más natural, concretamente a un suelo arcilloso o fino con grava, en un clima con lluvias regulares combinadas con sol, es decir, un entorno marcado por los monzones.
El rey de las maderas: su papel en perfumería
Existen muy pocos perfumes “solisándalo” —es decir, en los que el sándalo sea el absoluto protagonista— pues su uso tradicional ha sido más estructural, especialmente dentro de los acordes orientales.
En cuanto al perfil olfativo del sándalo, podemos decir que se trata de una madera cremosa, suave, luminosa, blanca, con faceta casi lechosa y con matices que recuerdan incluso al piñón o a una madera limpia.
Para Gregorio Sola, al igual que para muchos perfumistas, el sándalo es “el rey de las maderas”, por una razón muy concreta: su capacidad de adaptación.
Según explica, el sándalo combina con el 99% de notas de la paleta del perfumista: cítricos, frutales, florales, especias… Siempre acompaña y se funde con los ingredientes sin imponerse. Además, es un fijador excepcional: permanece en la piel y aporta sofisticación, especialmente en perfumes orientales, donde históricamente ha sido un ingrediente casi constante.
Del sándalo natural a las moléculas: el impacto del precio
Su precio puede fluctuar enormemente, en el pasado rondaba los 50€/kg y en otros momentos ha alcanzado 2.000€/kg.
Este incremento ha impulsado la investigación de moléculas sintéticas basadas en la estructura del santalol, capaces de reproducir o modular diferentes facetas del sándalo, como por ejemplo: Ebanol, Sandalore, Sandranol o Polysantol.
Estas moléculas permiten al perfumista trabajar el sándalo desde distintos ángulos: potenciar su faceta cremosa y sensual, o su fuerza amaderada con más carácter, dependiendo de cómo se integre en la fórmula.
Gregorio señala que en la perfumería actual se utilizan con frecuencia maderas sintéticas muy potentes, que pueden resultar algo rudas o más agresivas, y explica que el sándalo —natural o recreado— aporta confort, suavidad y una sensación más envolvente en el fondo.
Animamos a visionar la grabación del vídeo completo de la sesión, en la que Gregorio Sola nos descubre numerosos detalles y profundiza en la información sobre el sándalo, explicando también el porqué de su elección para representar su sillón de Académico del Perfume. Agradecemos la generosidad de Gregorio al compartir con toda la comunidad del perfume su experiencia y esta valiosa información.