
Desde su apertura en 2008, esta singular instalación subterránea tiene el propósito de proteger el legado genético vegetal frente a impactos climáticos o conflictos globales, garantizando así los recursos para las futuras generaciones.
El depósito custodia actualmente más de 1,3 millones de muestras de unas 6.300 variedades de plantas procedentes de instituciones de todo el mundo. Esta colección, que representa la mayor diversidad agrícola de la historia humana, ha sumado este año un hito especial: el depósito por parte de España de 50 tipos de semillas de olivo, siendo las primeras de esta especie en ingresar al banco de semillas.
Para el universo de la perfumería, la preservación de la flora es una prioridad absoluta. La creación de fragancias depende de la riqueza de la tierra y de sus materias primas naturales: desde las flores más delicadas hasta las maderas, raíces y resinas que configuran la paleta de los perfumistas.
Asegurar la base genética de la biodiversidad mundial a través de alianzas internacionales es fundamental para el equilibrio del planeta y para la supervivencia del patrimonio botánico que da vida al arte del perfume.