¿Aplicar perfume en el cuello? Adelante

Seguridad y recomendaciones de uso de los perfumes. Protección y seguridad del consumidor.

En los últimos días han circulado en redes sociales mensajes que recomiendan evitar la aplicación de perfume en determinadas zonas del cuerpo, como el cuello. Ante este tipo de contenidos, es importante contextualizar la información y trasladar un mensaje basado en evidencia científica y en las garantías que ofrece la normativa vigente sobre productos cosméticos cuya prioridad es la seguridad del consumidor.

Hemos consultado a los expertos de Stanpa (Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética) y nos recuerdan lo siguiente:

Aplicar perfume en el cuello

Los perfumes comercializados en la Unión Europea son seguros. Todos los ingredientes que componen un perfume son ingredientes autorizados y han sido evaluados bajo de uno de los marcos regulatorios más exigentes del mundo en materia de productos cosméticos. Además, los ingredientes de los perfumes se utilizan en concentraciones muy bajas y en cualquier caso seguras, habiendo sido evaluadas específicamente para su aplicación sobre la piel, que es la principal vía de exposición de este tipo de productos.

Como ocurre con cualquier otro cosmético, la normativa europea -en concreto el Reglamento (CE) nº 1223/2009- establece requisitos estrictos que garantizan la seguridad y calidad de los perfumes, incluidos los ingredientes que pueden emplearse en las fórmulas, así como sus condiciones de uso que se establecen en base a unos amplios márgenes de seguridad. Porque cuando está en juego la seguridad del consumidor, no se admiten concesiones.

Con el objetivo de proteger a los consumidores, la Comisión Europea evalúa de manera constante a través de los expertos del Comité Científico de Seguridad de los Consumidores (SCCS por sus siglas en inglés) cualquier ingrediente para el que pueda surgir preocupación, con el fin de confirmar su seguridad en productos cosméticos, incluidos los perfumes. Esta revisión continua permite confirmar las condiciones de uso, ajustar las concentraciones máximas permitidas o, si fuera necesario, restringir de inmediato aquellas sustancias que no cumplan con los estrictos estándares de seguridad exigidos en la Unión Europea.

En redes sociales a veces circulan mensajes que pueden generar inquietud si no se contextualizan adecuadamente. Por ello, es importante remitirse siempre a fuentes fiables, a la normativa vigente, a los expertos y a los organismos reguladores, y seguir las recomendaciones de uso e información sobre los ingredientes en la etiqueta.

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