
Para Valentino, “la elegancia es equilibrio, proporción, emoción y sorpresa.” Su visión se materializó en códigos estéticos inconfundibles, entre ellos el “rojo Valentino”, color que le cautivó tras una visita a la Ópera de Barcelona. Más que un color, fue una declaración creativa: un símbolo de feminidad, pasión y sofisticación que condensaba el equilibrio entre intensidad y armonía, y que acabó definiendo la identidad visual de la Maison. Tuvo una colosal influencia en moda y cultura, su obra trascendió a museos, exposiciones retrospectivas y documentales como “Valentino: The Last Emperor”, que revelan la dimensión humana, artística y emocional de su proceso creativo. Entendió la moda como una forma de arte donde cada gesto, cada textura y cada color contaban una historia.
Su universo creativo se extendió al mundo del perfume, ya en 1978 presentó su primera fragancia “Valentino”, concebida como una extensión natural de la alta costura: refinada, estructurada y atemporal. Desde entonces, la firma Valentino ha presentado más de 80 perfumes, convirtiéndose en un territorio complementario de expresión de sus valores. Hoy en día, la exitosa familia “Born in Roma”, da forma a una generación de fragancias inspirada en su pasión por Roma y su marcada dualidad: clásica y moderna, eterna y vibrante. Mantienen vivo el espíritu de la Maison en el imaginario contemporáneo, celebrando la identidad, la individualidad y la audacia.
Valentino, eterno. Descanse en paz.