El olor a hierba recién cortada es mucho más que un olor de verano es uno de los acordes verdes más icónicos de la perfumería. Representa una explosión de frescura natural y ligeramente amarga que se utiliza para dar vitalidad a perfumes florales, amaderados o cítricos. Este olor se clasifica como acorde de hojas verdes GLV (Green Leaf Volatiles) o Volátiles de Hoja Verde.

¿Sabías que este olor nace como una señal de socorro emitida por la planta? Cuando el césped se corta, las hojas liberan compuestos orgánicos volátiles como el cis-3-hexenol y el cis-3-hexenal, una reacción natural de defensa que, sin embargo, nuestro cerebro interpreta como frescura absoluta.

En perfumería, se recrea este acorde con moléculas sintéticas capaces de capturar esa sensación hiperrealista de humedad, hojas verdes y verano recién empezado: un olor que aporta energía, vitalidad y una conexión inmediata con la naturaleza.