Nuestros Académicos de Número divulgan en las ondas interesantes anécdotas en torno a sus creaciones y el mundo del perfume. Ramón Monegal, cuarta generación de una saga de perfumistas, y Jordi Fernández, perfumista senior de la casa Givaudan, han participado en el programa “A vivir que son dos días” de la Cadena SER, programa líder de las mañanas del fin de semana presentado por Javier del Pino, con la participación de José Martí.

 

 

En esta interesante tertulia sobre el mundo del olfato y el universo del perfume, Ramón Monegal y Jordi Fernández, Sillones Iris de Florencia y Patchouli de la Academia respectivamente, compartieron, en un ambiente muy curioso y distendido, algunas experiencias en torno al perfume.

“¿Está todo inventado?”, les preguntan. “Son los matices los que cambian”, afirma Ramón, dando a entender cómo un ligero matiz puede transformar un aroma en algo completamente diferente.  Y es que, como bien añade Jordi Fernández, “todos los olores pueden ser muy interesantes a la hora de crear un perfume”, pues en su laboratorio, llamado órgano del perfumista, se encuentra hasta 4.000 ingredientes gracias a la variedad y riqueza que la perfumería molecular pone al alcance de los creadores.

Comparten su indudable pasión por el perfume, pero tienen una manera de crear muy peculiar y única. Ramón habla de la libertad de la perfumería independiente y de la capacidad de crear sin filtros, llevando su inspiración a fragancias que no aspiran a gustar a muchos, sino a ser únicas. Jordi, por su parte, con su trabajo y su pasión por Oriente, consigue poner al alcance de muchas personas creaciones exóticas con ingredientes encontrados en recónditos y lejanos lugares. Sin embargo, ambas formas de creación son perfectamente compatibles entre sí y es que si hay algo en lo que están de acuerdo es que el olor tiene un lenguaje propio que sirve para comunicar, que transmite, habla e, incluso, cuenta historias, pues hay un perfume para cada persona.

En la entrevista se revela lo laborioso y complejo que es conseguir algunas materias primas, como es el caso del oud, originario del Sudeste Asiático que tarda hasta 30 años en desarrollarse, pues se trata de una especie de resina que se va generando en una madera con el paso de los años. Esto permite sin duda reflexionar sobre lo valiosos y preciados que son algunos de los ingredientes que componen los perfumes, algo que no siempre nos paramos a pensar y valorar.

Fue curioso escuchar que, para el perfumista, llamado “nariz”, en el proceso de experimentación y creación, “la nariz es la herramienta”, pero “quien formula es la mente”. Detrás de todo proceso de creación existe una suma de nuevas ideas que, bien maridadas, dan lugar a nuevas sensaciones olfativas.

Como despedida, ambos nos animan a probar, a educar nuestro olfato y a arriesgar. Hay tantos perfumes como estados de ánimo, como momentos y circunstancias. En definitiva, ambos nos inspiran a reconocernos en un perfume, a encontrar nuestra propia “imagen olfativa visual”.

Puedes escuchar la entrevista completa AQUÍ.