Las familias

OLFATIVAS

Aunque la idea de definir olores se remonta a Aristóteles, las clasificaciones de perfumes proliferaron a finales del siglo XX, cuando la industria y los perfumistas sintieron la necesidad de establecer familias para poder agrupar aquellos perfumes con estructura y características similares. No obstante, hoy en día no existe una clasificación universalmente aceptada, pues es un hecho que cada persona aprecia las fragancias de forma distinta y que algunas creaciones no tienen líneas claramente delimitadas. Algunas fragancias son un cóctel de notas olfativas que podrían encajar en varias familias al mismo tiempo y, en otros casos, hay propuestas que prefieren directamente no etiquetarse.

Diferentes comunidades internacionales del perfume proponen distintas clasificaciones. En la Academia del Perfume proponemos una clasificación con siete familias olfativas, seis que son comúnmente aceptadas: Cítrica, Floral, Fougère, Chipre, Amaderada y Oriental, a las que incorporamos Gourmand, una familia en alza muy apreciada en nuestra cultura, con una gastronomía arraigada.

En cualquier caso, la realidad siempre es más compleja y hay otras familias fluctuantes que no queremos dejar de mencionar, como Aromática, Acuática, Frutal o Cuero y, además, cada una de las categorías que aquí presentamos pueden dividirse a su vez en subfamilias con mayor detalle de matices.

 

La pirámide

OLFATIVA

Antes de comenzar a describir cada familia olfativa, no podemos dejar de hablar de la pirámide olfativa, la manera tradicional en la que se han estructurado las fases por las que evoluciona el perfume al aplicarse: las notas de salida, de corazón y fondo.

Aunque suele destacarse menos de una docena en su descripción, un perfume puede tener más de doscientos ingredientes diferentes. Se trata de composiciones complejas en las que cada nota cumple su función, unas son protagonistas, otras facilitan una transición, otras compensan el impacto de las que destacan demasiado para suavizarlo o, todo lo contrario, buscan potenciar esa nota que no suena tanto. Conseguir el equilibrio deseado es todo un arte al alcance de pocas narices privilegiadas. En ese ejercicio y ese equilibrio, las notas de salida, corazón y fondo son las artífices de que la fragancia vibre en diferentes “tempos” dentro de su sinfonía.

Notas de Salida
Las notas de salida (en inglés, “head notes”) son las más ligeras, las que antes se volatizan y las encargadas de despertar el sentido del olfato y dar una primera impresión. Son las notas que desprende el perfume durante los primeros 10 o 15 minutos, inmediatamente después de la aplicación. Podría decirse que son una primera carta de presentación del perfume, pues son las primeras notas que se perciben. Suelen ser notas frescas y atractivas, como notas cítricas, verdes, aromáticas o aldehídicas para captar la atención del olfato en esos primeros instantes.

Notas de Corazón
Más complejas y ricas en matices, las notas de corazón (en inglés “heart o middle notes”) conforman el alma de la fragancia. Son las encargadas de dotar al perfume de identidad, personalidad y carácter, haciéndolo único y diferenciándolo del resto. Las notas de corazón se perciben pasados los 15 primeros minutos y pueden llegar a perdurar en la piel hasta 6 horas. Suelen ser notas florales y afrutadas, entre otras.

Notas de Fondo
Más tenaces y voluptuosas que las de corazón, las notas de fondo (en inglés “base notes”) son las responsables de poner el broche final al perfume. Es precisamente la labor de estas notas el dar cierta profundidad e intensidad a las fragancias. Suelen comenzar a manifestarse en nuestra piel transcurridas las 2 primeras horas tras la aplicación del perfume, dando lugar al aroma final y más duradero de la fragancia. Suelen ser notas amaderadas, ambaradas, almizcladas, musgos o algunas especias de gran intensidad.

En cualquier caso, aunque la pirámide olfativa es una de las maneras habituales de describir las fases de una manera estructurada y secuencial, no son fases estancas. Aunque en cada etapa tengan predominancia ciertas notas, cada perfume contiene una composición compleja con todas ellas, que se perciben más o menos según evoluciona la fragancia. Hay quien prefiere denominarlo un círculo olfativo y, como en tantos temas relacionados con el perfume, cada perfume es único, con sus fases estén más o menos delimitadas.

 

Cítrica o

HESPÉRIDE

Familia de perfumes realista también conocida como Hespéride. Se caracteriza por estar compuesta eminentemente por notas altas provenientes de cáscaras de frutos cítricos como la bergamota, el limón, la naranja, la mandarina o el pomelo. Suelen ser fragancias suaves y frescas, con un toque ácido, unisex, intergeneracionales y perfectas para cualquier estación del año. Probablemente las fragancias más icónicas que se pueden incluir en esta familia sean las aguas de colonia tradicionales, compuestas por notas frescas y volátiles.

Notas comunes en este tipo de perfumes: Limón, naranja, lima, pomelo, bergamota, mandarina, yuzu, petitgrain, neroli, flor de naranjo.

Curiosidades: Las primeras y más famosas aguas de colonia fueron fragancias cítricas. Aunque el origen del genuino “Eau de Cologne” sigue siendo un misterio, se cuenta que el perfumista Jean-Marie Farina se inspiró en el Aqua Mirabilis, una solución alcohólica perfumada con esencias de plantas producida en la Edad Media por muchos monasterios italianos. Seducido por esta solución fresca y ligera, Farina realizó algunos cambios en la fórmula original con naranja, limón, flores y frutas introduciendo la bergamota. Su Aqua Mirabilis di Colonia nació en 1709, acuñando el término “agua de colonia” que hoy perdura para denominar este tipo de de aguas perfumadas.

Perfumes emblemáticos: CK ONE, Álvarez Gómez, 4711, Jean-Marie Farina Eau de Cologne, Eau de Rochas, Acqua di Parma Colonia.

 

FLORAL

Tan antigua como las fragancias cítricas, la floral es la más popular y extensa de todas las familias. Esta gran familia incluye todos los perfumes cuyo tema principal es la representación olfativa de una única flor (soliflore) o un conjunto de flores variadas (bouquet). Enriqueciéndolas con notas accesorias dan lugar a subgrupos como fragancias florales verdes, acuáticas, frutales, flor blanca, floral-aldehídica, especiada y florientales. Junto a las familias cítricas y amaderadas, se le denomina también familia realista. Las notas florales más clásicas e icónicas son tres: la rosa, el jazmín y el neroli.

Notas comunes en este tipo de perfumes: Jazmín, rosa, geranio, neroli, nardo, lirio, iris, mimosa, ylang-ylang, violeta, champaca, magnolia, osmanthus, etc.

Curiosidades: La naturaleza ofrece una multitud de flores con aromas complejos. Sin embargo, existen ciertas flores de las que resulta imposible extraer extracto que pueda usarse en la recreación de su fragancia: son las flores mudas o silentes. Su rendimiento de extracción es insuficiente o simplemente inexistente. Es el caso del lirio, lila, jacinto, clavel, madreselva, peonías, violeta, fresia, gardenia, etc. Pero, gracias a la ciencia, su olor puede ser recreado por el perfumista usando distintas moléculas aisladas o de síntesis.

Perfumes emblemáticos: Chanel Nº5, Diorissimo, Aire de Loewe, Gucci Bloom.

 

FOUGÈRE

Fougère significa helecho en francés. Este término hace referencia a la fantasía de reproducir el olor de un apacible paseo por el bosque. Las fragancias Fougère a menudo se describen como masculinas y verdes y recuerdan al olor de hierba recién cortada o a heno recién segado y dulce. Tradicionalmente, las fragancias fougère suelen contener un acorde central de lavanda, cumarina y musgo de roble.

Notas comunes en este tipo de perfumes: Lavanda, cumarina, musgo de roble, haba tonka, bergamota, geranio, hoja de violeta, albahaca, enebro, pino, abeto, gálbano y salvia.

Curiosidades: La primera fragancia Fougère la creó el perfumista Paul Parquet en 1882 para la casa de Houbigant. Su creación bautizada con el nombre de «Fougère Royale» marcó una nueva tendencia en perfumería de la que surgió esta nueva familia icónica de perfumes de fantasía. Parquet nunca quiso recrear el olor real del helecho, pues curiosamente es una planta que carece de olor. Su objetivo era crear un concepto propio que describió de la siguiente forma: «Si Dios le hubiera dado al helecho un perfume, habría olido como Fougère Royal». Es importante destacar que «Fougère Royale» fue el primer perfume en introducir en su composición una molecula de síntesis: la cumarina (molécula identificada por primera vez en el Haba Tonka y el aceite esencial de Lavanda).

Perfumes emblemáticos: Dior Sauvage, Paco Rabanne Pour Homme, Azzaro Pour Homme, Eternity CK.

 

CHIPRE

La familia Chipre está compuesta por fragancias sofisticadas que se caracterizan por el contraste entre notas de salida ligeras y frescas como la bergamota y una base profunda y terrosa que aporta el musgo de roble. Aunque los perfumes Chipre más clásicos suelen tener una calidad floral abstracta, a lo largo de los años han surgido numerosas variantes y subfamilias, siendo las más habituales chipre frutal, chipre verde, chipre acuático, chipre amaderado y chipre cuero.

Notas comunes en este tipo de perfumes: Bergamota, musgo de roble, cistus o ládano, patchouli, rosa, jazmín, beta ionona, sándalo, vainilla, ylang-ylang, etc.

Curiosidades: La denominación “Chipre” deriva de la palabra francesa para designar la isla mediterránea y no del árbol del ciprés como alguna vez se ha sugerido. Existen evidencias históricas para afirmar que la composición de las fragancias Chipre se remonta a la época romana y ya se mencionan explícitamente en los manuales de perfumes del siglo XVIII. En efecto, muchas de las plantas aromáticas presentes en esta familia de perfumes florecen en la isla de Chipre. Además, en 2005, un grupo de arqueólogos italianos descubrió en esta misma isla la fábrica de perfumes más antigua del mundo, donde se encontraron perfumes que se remontan 4.000 atrás. La excavación de la antigua fábrica abarcaba un kilómetro cuadrado. Esto significa que el perfume se producía a escala industrial y tenía ya un mercado bien establecido. Es cierto que, tal y como hoy lo conocemos, este tipo de perfumes los popularizó el perfumista François Coty, quien en 1917 lanza un perfume de gran éxito llamado simplemente ‘Chypre’. No obstante, Guerlain ya había creado dos perfumes llamados “Chypre de París” y “Chypre”, ambos anteriores a 1917. Dicho esto, a Coty se le debe dar crédito por popularizar su perfume Chipre hasta convertirlo en una familia de fragancias con entidad propia. Coty tomó la idea clásica y le dio una estructura bien definida y una forma distinta.

Perfumes emblemáticos: Chanel Nº19, Guerlain Mitsouko, Sisley Eau du Soir, Citizen Queen Juliette Has a Gun.

 

AMADERADA

Familia realista que engloba aquellos perfumes en los que su nota definitoria es la madera: raíces, cortezas, resinas, hojas, musgo, piñas y arbustos inspiran estas creaciones. Al igual que las notas florales, los acordes madera son muy versátiles y permiten multitud de posibilidades. Los perfumes amaderados pueden estar compuestos por notas cálidas y opulentas como el sándalo y el patchouli; por notas secas como el cedro; ser frescos con un aspecto a pino y coníferas o incluso ahumados con ese carácter tan único que aportan el vetiver o el oud. La salida de los perfumes amaderados suele caractarizarse por ir acompañada por notas cítricas y herbales como la lavanda.

Notas comunes en este tipo de perfumes: Sándalo, patchouli, vetiver, cedro Virginia, cedro del Atlas, oud, abedul, enebro.

Curiosidades: “Los secretos del Patchouli”.

Perfumes emblemáticos: Gucci Pour Homme, Yves Saint Laurent Splendid Wood, Aura de Loewe, Obsession de Calvin Klein.

 

ORIENTAL

Los perfumes orientales, también conocidos como perfumes ambarados o balsámicos, son cálidos, sensuales, almizclados, dulces, intensos y empolvados. Las resinas, bálsamos, maderas, especias, almizcles y los acordes ambarados que las caracterizan evocan la fantasía de los olores, colores y sabores de oriente. Suelen ser perfumes de gran fijación y duración en piel, ya que contienen notas de fondo muy pronunciadas. Por su voluptuosidad son perfectas para las estaciones más frías del año. Dentro de las subfamilias más comunes encontramos las siguientes: Floriental, Oriental gourmand, Oriental especiado y Oriental amaderado.

Notas comunes en este tipo de perfumes: vainilla, mirra, incienso, haba Tonka, benjuí, bálsamos de Perú y Tolu, cistus, patchouli, vetiver, sándalo, notas como el almizcle, canela, cardamomo, nuez moscada, pimienta rosa y notas florales.

Curiosidades: ¿Por qué los perfumes orientales se conocen también como ambarados? El concepto ámbar nos puede llevar a equívocos si pensamos en él como la conocida “piedra” que no es más que resina fosilizada de árboles. Sin embargo, el “ámbar” en perfumería no hace referencia a un material concreto sino a un acorde dulce y avainillado que se crea a partir de la mezcla de un tipo específico de resinas como el cistus o el benjuí, vainilla y patchouli, presente en la base de los perfumes orientales. Tampoco debemos confundir en acorde ámbar con el “ámbar gris”, que sí es un material que se usa en perfumería, pero completamente distinto, y que hoy en día se reproduce de forma molecular.

Perfumes emblemáticos: Shalimar, Ambre Sultan, Terre d’Hermès, Black Opium, Miss Dior, Solo Loewe.

 

GOURMAND

Gracias al desarrollo de la tecnología y la investigación en química orgánica, a mediados del siglo XX comienzan a surgir nuevas materias primas que dan lugar a la formulación de fragancias innovadoras que resultan imposibles de clasificar en las categorías más tradicionales. Este hito marca la necesidad de crear nuevas familias, como el caso de la familia Gourmand. Estos perfumes se caracterizan por sus aromas cálidos y dulces, incluso «comestibles», que suelen ir acompañados por matices especiados. Sus fórmulas incluyen notas como la vainilla y el haba tonka, así como componentes moleculares diseñados para representar los sabores de distintos alimentos. Por su carácter dulzón y cálido suelen ser perfumes muy utilizados en las estaciones frías del año.

Notas comunes en este tipo de perfumes: Vainilla, caramelo, chocolate, leche, algodón de azúcar, café, coñac, toffee, almendras, chicle.

Curiosidades: El nacimiento de la familia Gourmand está estrechamente ligada al icónico perfume “Angel” de Thierry Mugler. En 1992, “Angel” marcó un hito importante en la historia de la perfumería moderna. En un momento en el que las fragancias unisex y los bouquet florales eran la norma, Mugler lanzó al mercado una fragancia que reinterpretaba la familia oriental, añadiéndole un marcado carácter de repostería con una nota de praliné. En poco tiempo, “Angel” se posicionó en el top 10 de fragancias en Europa.

Perfumes emblemáticos: Angel de Thierry Mugler, Lolita Lempicka, Black Opium Sound Illusion de YSL.