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Cumbre de Perfumistas en Madrid

La Academia del Perfume albergó en su sede el 5 de marzo una mesa redonda con la élite mundial de perfumistas de habla hispana del mundo. Académicos de Número de la Academia del Perfume debatieron sobre temas como la formación necesaria para ser nariz, la creatividad en la perfumería o la innovación que aportan los ingredientes naturales y científicos.

Durante la tarde tuvo lugar el solemne acto de ingreso de nuevos académicos en el seno de la Academia del Perfume en una emotiva ceremonia en la Real Academia Española con asistencia de los representantes del sector del perfume.

La Academia del Perfume, fundación cuya misión es la divulgación de la cultura del perfume organizó ayer una cumbre de perfumistas con motivo del ingreso de nuevos académicos en su seno.
Durante la mañana, tras un encuentro con los patronos de la Fundación -las principales compañías del mundo de la perfumería y las esencias- la sede de la Academia del Perfume abrió sus puertas a medios, directoras de formación y representantes de las principales empresas del sector para albergar una mesa redonda con la élite de perfumistas de habla hispana del mundo.

El presidente de la Academia del Perfume, D. Juan Pedro Abeniacar, habló de la evolución de la Fundación y del potente capital intelectual que el talento de sus académicos aporta para la divulgación del mundo del perfume, siendo la única Academia del Perfume del mundo en contar con un grupo de académicos en su seno. Agradeció el apoyo y generosidad de los perfumistas que, procedentes de diferentes partes del mundo, desde Nueva York, Ginebra, París, Barcelona o Madrid, se unieron en un encuentro histórico y debatieron de una forma cercana y sincera sobre los temas que la periodista Charo Izquierdo, moderadora de la mesa redonda, les planteó. Charo, además de gran profesional de la comunicación y directora de las ferias de moda y estilo de vida de IFEMA, es Académica de Mérito de la Academia del Perfume.

Un primer panel formado por los perfumistas Alberto Morillas, Emilio Valeros y Agustí Vidal, junto con Val Díez, Directora Ejecutiva de la Academia del Perfume, debatió sobre su vocación, cómo surgió, sus experiencias personales, cómo se formaron para llegar a ser los grandes profesionales que son hoy en día o cómo se puede llegar a ser nariz. El segundo panel estuvo compuesto por las nuevas incorporaciones a académicos con Carlos Benaïm, Olivier Cresp, Rodrigo Flores-Roux y Jordi Fernández, quienes hablaron de la relevancia y el honor que supone formar parte de esta élite de perfumistas de la Academia del Perfume y de la misión divulgativa de la que se sienten responsables.

Ser perfumista es una profesión maravillosa, a la que no es fácil llegar

“Son muy pocos los perfumistas que hay en el mundo y la opinión pública española no los conoce lo suficiente a pesar de que tienen una dimensión y un reconocimiento mundial”, comentó Val Díez, destacando que cada vez hay una más amplia e interesante cantera de mujeres narices. En algunos casos, la vocación de ser nariz viene favorecida por la biografía, como es el caso de Emilio Valeros, que creció en una familia dedicada al perfume en Madrid y se formó en lugares  emblemáticos como Grasse, Ginebra o Estados Unidos u Olivier Cresp, nacido en Grasse y de familia vinculada con el perfume desde hace varias generaciones.

El caso de Agustí Vidal es singular puesto que es perfumista gracias a su pasión por la música. “El perfume es la historia de amor más larga que he tenido en la vida”, señaló.

Para Alberto Morillas todo empieza por “un sueño en tu cabeza”, pues detrás de cualquier perfume hay siempre un creador. «El acto de la creación es muy egoísta. Cuando pienso en un perfume, pienso en primer lugar en mí. Vivo momentos mágicos y luego los comparto con el resto. Muchos de mis perfumes me apasionan porque no sé cómo los creé.»

«Tenemos la gran suerte de contar con la mayor élite de perfumistas a nivel mundial, nacionales e internacionales. Somos muy afortunados»”, señaló Val Díez, e insistió en que “fomentar la cultura del perfume es el principal objetivo que tiene la Academia del Perfume, especialmente en el proceso creativo y el talento. Más allá de que España sea una potencia mundial del perfume y ostente el tercer puesto en las exportaciones globales, es necesario dar a conocer más a fondo el arte que hay detrás de cada perfume. Tras cada producto hay un largo proceso de creación, largos meses y años de trabajo, viajes, tiempo invertido del que no nos damos cuenta. Nuestro objetivo es que todo eso se conozca”.

 

España, un talento creativo en el mundo del perfume

Morillas, maestro perfumista de prestigio mundial, reconoció que España es un país creativo en lo que tiene que ver con el perfume, pues “tenemos esa cultura, una sensibilidad especial en torno al perfume”, a la vez que advirtió que el perfume “no es un arte reconocido” y es necesario trabajar para que tenga un mayor reconocimiento.

“Somos pioneros y una gran potencia en el mundo de la perfumería”, agrega Emilio Valeros, mientras que Agustí Vidal precisa que España marca la diferencia porque “somos el resultado de un crisol de culturas”. “Como país, tenemos un poco de cada cultura; somos una mezcla de todas las culturas mediterráneas: la cultura árabe, de medio oriente, tradición cristiana… Eso marca la diferencia”.

“Ser académicos del perfume es un honor muy ilustre, algo que he recibido con mucha emoción porque supone volver a la cultura española en la que nací y me crié. Es algo así como un retorno a mi yo histórico”, señala Carlos Benaïm.

Para Rodrigo Flores-Roux, “tenemos una gran responsabilidad de comunicación y debemos crear un lenguaje académico del universo del perfume que nos incluya a todos”. La Academia significa para él compartir y comunicar, difundir a los demás ese conocimiento al que tenemos acceso y continuó con que “ser académico supone compartir un lenguaje que se nos ha dado a algunos, pero que nos pertenece a todos porque todos somos un poco perfumistas. Un lenguaje que es a la vez hermoso, silencioso y apasionado”. También destacó simbólicamente que el sentido más importante de un perfumista es el oído para escuchar qué desean los otros y traducirlo a perfume.

Olivier Cresp, nacido en Grasse en una familia especializada en productos naturales y muy nobles, señaló “me siento también parte de la cultura española, pues las notas cítricas y chispeantes, que tanto me recuerdan a mi niñez, son muy españolas. En todos mis éxitos siempre trato de incluir limón y bergamota, tan propias de esta cultura”.

Ilusionado y emocionado se mostró Jordi Fernández, catalán especializado en perfumes orientales, por el hecho de que la Academia cuente con él para impulsar el arte del perfume. “Como Académico, siento que tengo una labor muy importante: impulsar el perfume a un nivel mucho más artístico. Tenemos una misión que nos une a todos”, declaró. Además, apuesta por una perfumería cada vez más globalizada. “El consumidor busca cada vez más nuevas experiencias y como creadores nosotros intentamos dárselas”.

La perfumería molecular: necesaria y enriquecedora junto con la perfumería natural

Ante la pregunta sobre la perfumería molecular vs. los ingredientes naturales, los perfumistas mostraron una apasionada unanimidad en cuanto a los beneficios que ha supuesto la posibilidad de crear ingredientes de forma científica. Para ellos supone un impulso a la creatividad y sostenibilidad en la perfumería y defendieron la convivencia de la naturaleza con el genio del hombre, capaz de crear moléculas.

Vidal defendió que la dicotomía no tiene sentido, ya que el producto natural en si mismo es una mezcla de moléculas. Flores-Roux insistió que el acercamiento molecular no es peor que lo natural, pues hay materias más costosas que los ingredientes naturales. “El jazmín es muy bonito, pero sin las materias de síntesis no habríamos podido hacer las creaciones actuales” ejemplificó Morillas. “Hay pasiones que no pueden expresar las flores, como el musk o maderas” explicó a su vez Benaïm, a quien le entusiasma la riqueza de la combinación de ingredientes naturales con otros más sensoriales.

Cresp incidió en su preferencia por denominar los ingredientes obtenidos en laboratorio “moleculares”, destacando dicho término, puesto que no refleja que es la inspiración en la naturaleza el gran motor de la creación en perfumería. Relató que hay unos mil ingredientes naturales catalogados mientras que las empresas pueden descubrir cada día nuevas moléculas. “Sin las moléculas no podríamos hacer nuestros perfumes y abren un lenguaje mucho más rico de evocación”. “No hay límite para que ciencia y naturaleza convivan con respeto.»

La sostenibilidad que aporta el poder recrear moléculas fue destacada por Benaïm, recordando que el respeto a la naturaleza es primordial y que la producción de limones, flor de naranjo y otros ingredientes naturales es limitada y no existiría suficiente materia prima.