Hay casos en los que el perfumista independiente parte de su propia inspiración y crea lo que realmente desea y visualiza, sin ningún tipo de restricción ni limitación. En ocasiones, al igual que con los escritores y otros artistas, puede darse el “temor a la hoja en blanco” y algunos narices ven muy positivo el poder partir de un briefing, que idealmente no sea muy restrictivo, porque les orienta hacia una dirección en la que ya ejercen su libertad de expresión.

Beatrice Aguilar expone cómo en la obra propia comienzas de tu propia inspiración. En su caso, suele ser un ingrediente, mientras que en la obra por encargo recibe un briefing del cliente. En el caso de los perfumes que ha creado para Comporta, la primera firma niche de Portugal, ha sido bastante amplio, recibiendo pautas generales, como “algo fresco para representar el mar por la noche”, o para representar la fragancia “Mosquito” de las playas de Comporta. Destaca que no todo es cuestión de técnica ni de publicidad, hay muchos más elementos; por ejemplo, Mozart, con su impecable técnica, no está en la lista de los más vendidos.

Primera Mesa Redonda: Beatrice Aguilar.

Cuando se habla de arte, se buscan otros elementos más allá de la perfección, a veces el éxito está en la imperfección.

En ocasiones, surge la inspiración cruzada. En su caso ha ofrecido 5 composiciones olfativas a artistas, que han realizado un grabado en aguafuerte que se convierte en el estuche del perfume, al desplegarse se tiene la obra y lo concibe como una creación a cuatro manos: pintor y perfumista en fragancias con pigmentos dominantes que son los que dan nombre a los perfumes.

Nuria Cruelles alude a la enología como una fuente de estimulación constante de la nariz y se inspira paralelismos con ciertos ingredientes: algunos aromas de los vinos tintos como la pimienta o la barrica se encuentran en perfumes masculinos, mientras que el jazmín o matices de pera de los vinos blancos se encuentran en los femeninos. Unas notas de cassis del vino tinto le pueden inspirar a incluirlas en un perfume. A ella le gusta jugar con los contrastes y texturas. Ve la perfumería de una forma sinestésica, ve olores, huele colores, visualiza la fusión del mundo asiático con el brasileño y tiene presentes las similitudes de vino y perfume: sus ingredientes nacen de la tierra, van de la mano de quien lo produce y crean una obra de arte que se interpreta a través de la nariz -y en el vino también a través del paladar-.

Gregorio Sola expone cómo las marcas matizan el campo en el que moverse: algunas son transgresoras, otras alternativas y modernas, otras más clásicas y los ingredientes juegan a favor de lo que se desea transmitir: una pimienta de Sichuan o un cardamomo pueden ser transgresores. Ejemplifica cómo Velázquez pintaba para el Rey y ellos trabajan para marcas, con perfumistas, y cuentan con evaluadores que pueden hablar de técnicas y a la vez ayudan a los perfumistas a interiorizar la identidad de la marca. No es lo mismo crear fragancias para Carolina Herrera -con su saber estar- que para Antonio Banderas – con su personalidad- o Vittorio y Lucchino -donde la premisa no es que lleve flor de naranjo, pero sí transmitir la luz y la alegría de vivir-.

Primera Mesa Redonda: de izquierda a derecha, Gregorio Sola y Nuria Cruelles.

La inspiración aparece en el momento más inesperado: en la ducha, en la comida del avión, en un ruibarbo, en partir de medio gramo de rosa y complementarlo con otros ingredientes… no hay reglas. “Hay que disfrutar por el camino, hacer perfumes de calidad, que gusten, no engancharse a la tendencia sin más”.

Y no sólo en el momento más inesperado, sino también en el lugar más inesperado… Marina Barcenilla, en su último proyecto AromAtom, ha tenido una fuente de inspiración muy diferente e inusual: las galaxias. También ha sido distinta su creación, siguiendo un proceso intelectual partiendo de la composición química. Mezcla datos científicos de los análisis realizados en el espacio con la forma en que conocemos esas moléculas aquí en la tierra, teniendo además en cuenta la sinestesia. ¿Podríamos decir que la galaxia huele a frambuesa? Veamos cómo lo explica Marina: “La nebulosa Sagitario B2 se encuentra en el centro galáctico de la Vía Láctea. En ella se han detectado diferentes sustancias y una de esas moléculas es el formiato de etilo. Curiosamente, en la Tierra esta molécula con aroma parecido al ron se encuentra en las frambuesas y contribuye a su sabor”. Siguiendo esta línea, Marte tendría un olor metálico, a polvo oxidado, un olor empolvado terroso y la Luna, siguiendo lo que decían los astronautas que la pisaron por primera vez, olería a pólvora quemada. Para la divulgación de la ciencia usa los olores individualmente y para hacer un recorrido por los planetas utiliza diferentes aromas.

En cualquier caso y sea cual sea la inspiración, cada creación se vive con intensidad y entusiasmo, cada una tiene sus dificultades, sus desafíos, los perfumistas se dejan algo de ellos en todas sus obras y las consideran “sus hijos”.