CARTA DEL PRESIDENTE

La Fundación Academia del Perfume, máximo exponente de una actividad que se sitúa entre la Artesanía y la Industria adquiere una dimensión sociocultural y económica única. Nuestros académicos, representantes de una profesión de arte y creación, son los mejores embajadores para dar valor a los perfumes que pueblan los anaqueles de las tiendas de perfumería en todos los países del mundo.

Un perfume es soñar por su increíble poder de evocación, es expresarse – forma parte de nuestra marca personal – y es seducir por la poesía que transmite.

La Fundación Academia del Perfume, a través de sus premios, destaca ante la sociedad, las creaciones perfumistas que, por su originalidad, impacto visual y olfativo, trascendencia económica y poder evocador, son  más relevantes en el año.

Estoy convencido de que los galardonados, gracias a esta distinción, consiguen un reconocimiento público y mediático que ninguna otra institución, por su propia esencia y calidad de los jurados, puede otorgar.

Juan Pedro Abeniacar, Presidente de la Academia del Perfume.