La realización de un perfume es actualmente muy diferente a como era en la antigüedad. Los adelantos científicos y técnicos nos han permitido realizar fórmulas cada vez más complejas que antes se llevaban a cabo únicamente mediante la experimentación. La elección de materias primas de calidad, las técnicas de destilado y el trabajo de los profesionales son las claves del éxito.
Existen infinidad de materias primas utilizadas en la fabricación de un perfume, pero se pueden dividir básicamente en productos naturales (vegetales, animales o minerales) y productos sintéticos.
La idea no es mezclar aromas afines al azar en una probeta para conseguir algo que huela bien, sino combinarlos en las proporciones adecuadas teniendo en cuenta que ciertas esencias no son compatibles con otras, y que se pueden alterar las propiedades de ambas en la mezcla.
Los hombres "nariz", son el alma de todo buen perfume: un sentido del olfato terriblemente desarrollado y una excepcional memoria capaz de retener miles de olores.